martes, enero 20, 2009


y un día , finalmente, después de muuuchos años, nos casamos. hecha la apuesta mas riesgosa y hermosa en el mundo, poniendo fichas al Amor en este hijo que esperamos, solo bastaba formalizar y con ese acto, la excusa de la Celebración. eso queríamos: decirnos sí, a los ojos, con toda toda la gente hermosa que nos apadrina la vida como testigos. Incluido nuestro hijo creciendo dentro de mí y en el corazón del papá.
Fue como lo imaginamos. A nuestro modo, sin estridencias y pomposidades, con mucho cariño alrededor que nos llenó de emoción.
Yo conseguí un vestido precioso, tan para mí. Él estaba hermoso y sencillo como es, así como lo amamos. Así como me enamoro cada día cuando lo miro andar por la casa, tirar sus medias al costado de la cama, o hacer el gesto ese que hace con la frente. Así como somos, con este amor que construimos entre vaivenes y tormentas, que si fuera un aroma y un color, sería el de la lluvia en verano y el del rio Azul aquel que atravesamos juntos. Este amor que se sabe convencido, y también se sabe finito. Que conoce la incompatibilidad, tanto como la afinidad y por eso, consolida el respeto y la diferencia como camino enriquecedor. El con sus autos, yo con mis libros, andamos de la mano. Y hoy por hoy, le doy toda la razon al Carpo: no hay nada nada nada como ir juntos a la par. No tengo momento mas lindo que ése en el que estamos los 3 juntos. Ahí, soy realmente quien soy.
Me vuelvo edulcaradamente insoportable. Dejenme un poco de miel, que ya hablé tanto de oscuridades, y las conocemos tan de memoria que nos merecemos un poco de cursilería. La dejamos tan de lado tantas veces que ahora tenemos licencia para abusar de ella.

La cuestión es que realmente fue un dia hermoso.
Mis amigas son el tesoro mas lindo que me dio la vida. Es indescriptible lo que siento cuando las veo. Seré hija unica, pero por ellas conozco absolutamente de lo que se trata la fraternidad.
Mamá, tan contenta estaba. Lloramos mucho, porque sabemos lo que nos costó estar juntas como estamos ahora.
Mi papá, con sus torpezas, con mis durezas, finalmente se mantiene firme.
Mi familia, en la que vuelvo a creer, me hace bien. No sé muy bien por qué, pero su presencia me tranquiliza.
Mis cuñados, nunca los vi tan contentos. Mi sobrino menor bailando conmigo y diciendome con esos cachetes gordos "que lindo está tu casamiento, tia". Mi otra sobrina pre adolescente, sacudiendome el arroz, atenta a que me quede bien el vestido.
Mi prima y esos recuerdos hermosos. Mi tia acariciandome. "sos una leona", dijo.

Todos, todos... se me vienen las imagenes como partes de un video clip, son tantos, son tan lindos. y estaban tan felices por nosotros, y nosotros por ellos que se dio esa retroalimentacion que da el amor capaz de poner en marcha los mejores procesos, los mas intensos afectos. Los mas genuinos. Hasta la jueza del civil estaba emocionada!

Ahora nos resta la vida entera por delante, la espera ansiosa y el viaje maravilloso que es tener un hijo. Lo amamos, lo pensamos, lo cuidamos. Y nos hacemos todas esas preguntas que ufff... ni sé si tienen respuesta.

Riesgos. Yo hoy apuesto y gano, me siento afortunada.

2 comentarios:

Ana (versión mamá) dijo...

No puedo decir absolutamente nada, porque no puedo dejar de llorar de felicidad por ustedes.
Los quiero, los queremos bah!

La Vidu dijo...

Estamos todos muy felices por los tres porque sabemos que cuando les deseamos todavía más felicidad no son palabras huecas.
Todos vemos el futuro y las ganas en esos ojos que lloran a la hora de prometerse un futuro, se miran y no pueden dejar que la boca diga más que "te amo", porque ellos, y todos los presentes sabemos realmente lo que se quieren decir.

Los seguimos acompañando, con las esperanzas de verlos felices siempre y de que chispita nos llene todavía un poco más el alma.

Los quiero muchísimo chicos!!!!